Presbiterianismo en Chile, 1903-1964.

El sábado 1 de abril de 2017 compartí una exposición sobre la historia del presbiterianismo chileno en la primera parte del siglo XX, esto en el marco de un ciclo de conferencias que se realiza durante este año en la 1ª Iglesia Presbiteriana de Santiago, en preparación de las celebraciones del 150º Aniversario de la Iglesia Presbiteriana de Chile el próximo año.

Comparto el vídeo y las dispositivas, la que usted puede descargar haciendo clic aquí.

En la imagen, las fechas de las siguientes exposiciones:

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La liturgia en la plantación y la revitalización de iglesias.

El 24 de septiembre de 2016, en la 1ª Iglesia Presbiteriana de Santiago, se llevó a cabo el Encuentro Presbiterial Planta! 2016. En él se abordó el tema del culto en el contexto de la plantación y la revitalización de iglesias.

 En dicha instancia me correspondió realizar el taller de liturgia. Les comparto el vídeo y las diapositivas de la presentación, esperando que sean útiles en la reflexión de este tema.

 Puede descargar las diapositivas haciendo clic aquí.

Cosmovisión cristiana y posmodernidad.

Entre los días 20 al 24 de enero de 2016, se realizó el “Retiro Metanoia” de los Jóvenes del Presbiterio Centro de la Iglesia Presbiteriana de Chile. Allí, tuve la oportunidad de compartir el tema “Posmodernidad y Cosmovisión Cristiana”.

 Comparto este vídeo como un recurso más para la comprensión de la época en la que vivimos y los desafíos que ésta nos propone como cristianos.

Dios nos reforma para buscar la santidad.

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Los días 20 al 23 de enero de 2017, se realizó en la Granja Presbiteriana en El Tabo, el Retiro del Departamento de Jóvenes del Presbiterio Centro de la Iglesia Presbiteriana de Chile. Durante esos días estuvimos analizando el texto de Colosenses 1:13-23 bajo la siguiente parcelación:

vv. 13,14: Dios nos reforma por la obra consumada de Cristo.

vv. 15-17: Dios reforma nuestra visión del mundo y de la vida (¡Cristo es Señor sobre todo!).

vv. 18-20: Dios nos reforma haciéndonos parte de la iglesia (no hay cristianismo sin comunidad).

vv. 21,22. Dios nos reforma para buscar la santidad.

v. 23. Dios nos reforma para que anunciemos el evangelio.

En síntesis, vemos el señorío de Cristo en la creación y en la iglesia. Una de sus manifestaciones es el poder reformador de Dios. A mí me correspondió hablar de los versículos 21 y 22 en la predicación de la mañana del domingo en la Iglesia Mar de Gracia. Allí relevamos el hecho de que Cristo ha reconciliado a los suyos con Dios (el verbo en pasado no es casual: esa obra ya ha sido aplicada). Por ende, al ser reconciliados, debemos vivir de acuerdo a esa renovación total de nuestra vida. Un reconciliado no vive inmerso en el pecado, vive como hijo adoptado por pura gracia por el Dios vivo y real. La propuesta del sermón fue ver lo que nosotros hacíamos, lo que Cristo hizo por nosotros y lo que nosotros tenemos que hacer.

A quienes estén interesados en este tema, les comparto el diaporama de dicha ocasión, el cual pueden descargar haciendo clic aquí.

Culto del domingo 22 de enero de 2017, en la Iglesia Mar de Gracia.

Jóvenes asistentes al Retiro Metanoia 2

Jóvenes asistentes al Retiro Metanoia 2 “Semper Reformanda”.

Ha sido un tremendo honor y bendición compartir con los jóvenes durante estos dos períodos de trabajo, en la tarea de asesor. El aprendizaje y la comunicación de las enseñanzas de la Palabra bullen al calor de la comunidad. La fuerza vital de los jóvenes hace del cansancio algo grato. Dios ha sido bueno y fiel.

La participación en la Conferencia de Plantación de Iglesias del CTPI 2016.

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Mientras disfruto el mediodía de São Paulo, comienzo a escribir este breve post en la casa de Guilherme y Miriam, quienes muy gentilmente nos han hospedado durante estos días.

Estamos acá por nuestra participación en la VIII Conferencia de Plantación de Iglesias, organizada por el CTPI. Fue una conferencia desafiante, que confrontó y nos llamó a ser iglesias transformadoras, orgánicamente, afectando la vida de la iglesia y de la sociedad con sus miembros diseminados en ella, por el poder del evangelio.

Quisiera compartir mis apuntes de las exposiciones y del taller en el que participé con Michael Goheen y Ronaldo Lidório. Evidentemente, estos apuntes no alcanzan a representar el potencial de las palabras expresadas, pero pueden reportar una ayuda y provocación para quienes están interesados en la plantación y la revitalización de iglesias.

Lea los apuntes haciendo clic aquí (también puede descargarlos).

Ha sido un muy buen tiempo de fraternidad con el Pastor David Vilches, el Presbítero Felipe Aguilar y con David Vilches Lagos, además de todas las lindas personas con las que hemos podido compartir estos día.

Un abrazo en Cristo, Luis…

Con las manos en el arado…

Asamblea del H. Presbiterio Centro de la IPCH, 23 al 25 de enero de 2014.

Asamblea del H. Presbiterio Centro de la IPCH, 23 al 25 de enero de 2014.

El Pr. Vladimir Pacheco comunicándome la aprobación de mi candidatura al Sagrado Ministerio y de que el sería mi tutor eclesiástico.

El Pr. Vladimir Pacheco comunicándome la aprobación de mi candidatura al Sagrado Ministerio y de que el sería mi tutor eclesiástico.

“Se comprende lo que es el sistema de gobierno presbiteral sólo cuando se participa en una Asamblea Presbiteral. En medio de la COMUNIDAD DE HERMANOS es dónde uno se da cuenta de la dimensión concreta del ejercicio del oficio de servicio y de gobierno para la gloria del Nombre de Dios en la Iglesia. Todos iguales, comprados por igual precio, cada uno en la Brisa del mismo Espíritu con las notas de la particularidad de los dones de la multiforme gracia del Señor. Sabiduría, prudencia, humildad, honestidad, humor, fraternidad verdadera y constatable. Doy gracias a Dios por haber participado en esta Asamblea de Verano del H. Presbiterio Centro… Alegría de saberme parte de un Cuerpo… del Cuerpo de Cristo. ¡Aleluyah! SOLI DEO GLORIA”. Cuánta razón hay en las palabras de mi amigo, el Presbítero Carlos Parada. Eso fue lo que vivimos en la Asamblea de Verano del Presbiterio Centro de la Iglesia Presbiteriana de Chile, durante los días 23 al 25 de enero de 2014, realizada en la 2ª Iglesia Presbiteriana de Santiago. Maravilloso poder conocer a pastores y hermanos que con esfuerzo y dedicación contribuyen a la edificación del cuerpo de Cristo, teniendo como motivación la gloria de Dios.

Durante el día viernes 24 de enero me tocó vivir un momento inolvidable. Fue presentada mi candidatura al Sagrado Ministerio y, por ello, fui examinado sobre mi vocación pastoral. Estaba muy nervioso, pero en un clima de madurez, honestidad y solidaridad emergieron recuerdos, certezas y proyecciones. Y por lo mismo, mucho que agradecer a Dios. Debo agradecer por mi familia consanguínea, por mi papá, mamá, hermanos y hermanas, porque fue en ese hogar el primer lugar en el que se me anunció el evangelio, experimentando la bendición del pacto que Dios hace con familias. Agradecer por el paso formador en el Instituto Bíblico Nacional, en la Universidad Arturo Prat, en la Universidad Academia de Humanismo Cristiano y en la Universidad de Santiago de Chile, lugares en los que aprendí y tuve la oportunidad de conocer a amigos y profesores con los cuales el ejercicio intelectual, el diálogo y el aprendizaje fueron parte de un ejercicio cotidiano. Agradecer por mi paso por la Iglesia Pentecostal Naciente, por la bendición de haber sido pastoreado por una mujer ejemplar, virtuosa al decir del proverbista, la pastora Zulema Guajardo. También por las personas que ayudaron en mi crecimiento y formación, en especial al Departamento Juvenil, lugar en el que trabajé junto amigos por largos años. Agradecer por mis amigos Pablo y Cristian, quienes siempre han estado. Agradecer por la Iglesia Puente de Vida, mi comunidad de fe, el lugar donde están amigos y hermanos que me ayudan a crecer cada día, con quienes puedo servir y aprender. En Puente de Vida, me he encontrado con el evangelio, con la luz de la Sola Escritura. Allí he aprendido a ser hombre, padre y esposo (¡Gracias Luis y Silvia por el aporte tremendo!). Y he podido volver al hogar, a tomar, nuevamente, la mancera del arado. A los 18 años ingresé a estudiar al IBN con el íntimo propósito de prepararme para el ministerio y hoy estoy, nuevamente, en ese camino. Aquí ha sido clave el trabajo de Vladimir, mi amigo y pastor, quien desde antes del 24 de enero ha sido, informalmente, mi tutor eclesiástico, exhortando, enseñando, ayudando y confrontando con su palabra y vida. Agradecer por la Iglesia Presbiteriana de Chile por su énfasis escritural, teológico, confesional y constitucional. Al Seminario Teológico Presbiteriano José Manuel Ibáñez Guzmán, a sus profesores, funcionarios y estudiantes, por la enseñanza de calidad, por el aprendizaje, el diálogo y la amistad. Agradecer por mi familia, por Mónica mi amada esposa que siempre ha estado conmigo y con su amor, paciencia, sabiduría y complicidad he podido crecer y refundar mi vida, nuestras vidas, en las Escrituras, por mis hijos Miguel y Sophía, los hijos que Dios me ha dado y a quienes por sola gracia puedo pastorear, enseñar y amar. En definitiva, y por sobre todas las cosas, agradecer a Dios, porque en su providencia he podido vivir todo lo que he señalado con antelación, a Jesús mi Redentor, el maestro que ha trazado el camino por el cual debo vivir y el Señor al que me someto de todo corazón y al Espíritu que me anima a trabajar para mayor gloria de Aquél que vive y permanece para siempre.

Esto recién comienza. Hay mucho que trabajar, estudiar y vivir. Faltan procesos por empezar y culminar. Pero hay una tremenda certeza: Mi familia, mi pasado-presente-futuro está en las manos de quien me creó y me amó. Y sólo por gracia, con mis manos en el arado. Soli Deo Gloria. Estoy feliz y con un fuerte sentido de responsabilidad. Feliz porque la misión es de Dios. Sentido de responsabilidad, porque la agenda de esa misión no está en mis manos, por lo que mi respuesta es, simplemente, “heme aquí, envíame a mí”.

Luis Pino Moyano.